Conexión/registrarse
Nuestro sitio Hexamed.es está exclusivamente reservado para profesionales de la salud y empresas. Si usted es un particular, le invitamos a consultar nuestro tienda www.Girodmedical.es
www.girodmedical.es
Filtros

.png)


















El oftalmoscopio es un aparato indispensable para los cinco mil oftalmólogos en Francia. Estos profesionales de la salud son los especialistas en el diagnóstico y tratamiento de todas las patologías relacionadas con los ojos. Son ellos quienes prescriben gafas o lentes de contacto cuando se diagnostica un problema de visión. Además de las observaciones y cuidados, también realizan intervenciones quirúrgicas en la zona ocular.
En cuanto a la observación médica del ojo, existe otro dispositivo llamado iridoscopio, que no tiene el mismo propósito que el oftalmoscopio, ya que se utiliza para observar el iris del ojo con fines diagnósticos. Este último no se utiliza específicamente en oftalmología, sino que también puede estar asociado con profesiones paramédicas como la naturopatía.
Presentación:
El oftalmoscopio es un dispositivo médico de pequeño tamaño. Se compone de un mango diseñado para ser fácilmente manejado, sobre el cual se encuentra una cabeza con visor, en cuyo interior se encuentra una lente óptica y la fuente de luz.
La fuente de luz es importante, ya que permite iluminar la zona observada: papila, principales vasos retinianos y la mácula. Así, hace resaltar los colores naturales y ofrece una mejor calidad de observación al profesional de la salud.
Algunos de estos instrumentos de diagnóstico son electrónicos y pueden conectarse a un monitor para una observación más cómoda. Si el dispositivo está equipado con un puerto de conexión USB o Wi-Fi, el profesional también podrá tomar fotografías del ojo y transferirlas a su computadora para guardarlas en el expediente del paciente.
Debido a su pequeño tamaño, el oftalmoscopio es muy fácil de manipular, almacenar o transportar en su maletín de diagnóstico.
Uso:
Es un equipo óptico que permite la observación de las partes internas del ojo. La oftalmoscopia es el nombre del examen ocular realizado con este dispositivo. Esta observación permite visualizar las superficies internas y las estructuras del fondo del ojo para detectar cualquier anomalía o lesión sintomática de una patología.
Para ello, el profesional médico sostiene el dispositivo y mira a través de la lente óptica, colocándose frente al paciente, cerca de su ojo (a unos pocos centímetros).
Este procedimiento se realiza de forma independiente para cada ojo. Es muy utilizado por los profesionales de la salud para pacientes que sufren de fatiga visual, problemas de visión, inflamaciones oculares, degeneraciones o enfermedades retinianas, lesiones o también en el seguimiento postoperatorio.
Los médicos especialistas, así como los médicos generales capacitados en el manejo del equipo óptico, pueden utilizar el oftalmoscopio con fines diagnósticos.
Presentación:
La presentación del iridoscopio es similar a la de un oftalmoscopio, un mango con una lente óptica a través de la cual el médico puede observar el iris del paciente.
Una luz es emitida por el dispositivo hacia el ojo del paciente mediante diodos LED o una bombilla halógena.
El diseño de estos instrumentos de diagnóstico cambia y se moderniza con el tiempo, aumentando así su ligereza, maniobrabilidad y practicidad.
Hoy en día, la mayoría de estos dispositivos son electrónicos para facilitar la realización del examen y el confort del trabajo del profesional: los instrumentos pueden conectarse a una pantalla grande para ofrecer una mejor visualización al profesional, capturar imágenes y transferirlas mediante USB o Wi-Fi a una computadora.
Uso:
El iridoscopio es, al igual que el oftalmoscopio, un equipo óptico. La técnica de detección realizada con este equipo consiste en la observación del iris, que agrupa diversas informaciones sobre la salud del paciente.
El iris es la parte redonda y coloreada del ojo que rodea la pupila. Su estructura es única en cada individuo. Algunos profesionales, llamados iridólogos, tienen la capacidad de detectar, observando el iris, manchas, colores u otros elementos que son signos de patologías o problemas de salud.
Esta técnica es no invasiva y completamente indolora, y puede ser practicada por profesionales de la medicina o practicantes paramédicos.
Para optar por la mejor alternativa, le recomendamos tener en cuenta varias características al elegir su modelo:
- Transportabilidad: un oftalmoscopio o un iridoscopio se sostiene en la mano durante el examen, por lo que debe ser lo más compacto y ligero posible para que el examen sea cómodo para el profesional de la salud. Además, los dispositivos de pequeño tamaño que caben fácilmente en su maletín de diagnóstico lo acompañarán sin dificultades en sus desplazamientos desde la consulta al domicilio de los pacientes, y no sobrecargarán su bolso.
- Calidad de las ópticas y la luz: la mayoría de los fabricantes dotan sus dispositivos profesionales con lentes de alta calidad, aunque se recomienda informarse sobre la naturaleza de la fuente de luz y preferir las iluminaciones LED, que son más económicas y ofrecen una excelente reproducción de los colores.
- Funcionalidades y conectividad: algunos oftalmoscopios e iridoscopios son ahora digitales, y las imágenes pueden enviarse a una computadora gracias a la conectividad con o sin cables. Estos dispositivos, aunque más costosos, resultan muy prácticos en la vida cotidiana para los profesionales que desean conservar imágenes del examen, para poder observarlas, ampliarlas y archivarlas en el expediente del paciente.
Cargando...